Mezclarnos.

No estaba preparado
Cuando empezó a sonar una melodía envolvente
El bombo no me dejaba tranquilo
Sonaba, sonaba.
Parecía no tener fin,
Cuando te vi cautivada de la misma forma que yo.
Eras el reflejo de mi alma
Transparente, eras un río que no paraba de fluir.
Adquirías cada vez más tus alas
Para resaltarte entre la gente verde.
Te convertías en un imán,
En un conductor universal
Que posaba sus ojos sobre mí.
Salté de mi puesto
Y me perdí entre la melodía.
No sé en qué momento pasó
Pero ya me estaba mojando a las orillas de tu río
Que corría con la fuerza de caballos furiosos.
Me miraste y sonreíste
La música no paraba
No paraba
No paraba…
Los coros se repetían mil veces
Pero creo que eso ya no tiene importancia en esta historia.
Te abrías como las flores
Que lanzan su perfume en las noches
Un perfume que sólo yo entiendo.
Estaba listo para marcharme
A un lugar nuevo.
Cuando tus labios se posaron
Sobre el sudor de mi mejilla.
Cerré mis ojos para mezclarme con tu locura
Caí desplomado en la pista
Cuando sentí tus pechos encima de mí.
Nos ahogamos en el río Luz,
Para despertar en el último compás.

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