Ilumina.

Luz de Otoño
Que brota del desierto
Para perderse en tu rostro.
Luz de Luna
Que aparece cada noche
Para desvanecerse en el agua.
Luz de Verano
Que se posa en el campo
Para convertirse en amor.
Luz de Sol
Que sabe como derretir
A los arboles más altos.
Luz de Invierno
Que transforma a los días
En fragmentos del reloj.
Y mi propia luz
Trata de formar colores
Para teñir el universo.

Ayer.

Mis ojos se desvanecen
Al no tener un rumbo fijo.
Salto de mi cama
Me visto
Y salgo a caminar.
Mi mente no deja de pensar en el ayer
En lo infinito que se veía todo
En ese manto de cosas dulces.
Me siento en la vereda
Prendo un cigarrillo
El aroma me inunda de felicidad barata.
Tiembla el piso
Mientras cae la lluvia.
Miré mi rostro
En un charco.
Y pensar que hace tan poco
Me veía bien
Satisfecho
Comprometido con la nada.
Mis manos comenzaron a hundirse en el cemento.
Brillé contra los edificios
Que se derrumbaban uno tras otro.
Abrí mi chaqueta
Para perderme entre los bolsillos
Y no salir más.
Pero había una salida más fácil
Más fácil que esconderse.
Volé para ser arrastrado
Por el azar de los caballos
Que llevaban un rumbo fijo
En sus espaldas.

Primero.

1 cucharada de orgullo
3 tazas de miel lunar
2 gotas de simpatía
5 tazas de roces en el parque
1 bolsa de hielo irrompible
1 trozo de corazón de hace una semana atrás
1 pisca de miradas amarillas.
2 cucharadas de aromas
0 de todo lo relacionado con el buen humor
1 balde de agua fría en tu espalda
2 palas de tierra ardiente
5 sacos de cebollas tristes
7 camiones que puedan cargar los recuerdos.

Jamás conseguirás entenderme
Aunque te dé mil recetas más
Como esta.
La esfera que nos ilumina cada noche
No desaparecerá jamás.

Fin.

Sube, sube, sube.
Sigue, sigue, sigue.
Baja, baja, baja.
Estréllate y rómpete
Contra mi espejo.
Los corazones felices
No existen más
Dentro de mi mundo.
Corre, corre, corre
Y escóndete detrás de las nubes
Que entran por mi ventana.
Ahora desnuda dentro de un frasco,
El agua empieza a subir.
Ya no tienes alas
Para escapar.
Naufraga de tus propios sentimientos.
Saltas desde las cataratas
Para cortar tus venas
Y desplomarte
Tiñendo el mar.

...


Me gusta cuando apareces en mis sueños
Me gusta cuando compartes tu tiempo conmigo...

Sueño.

Para una amiga…

Antes de caer aquí,
Supe que la noche tenía algo especial
Yo sentado,
Y tú perdida en un mar de gente.
Te abriste paso entre las gaviotas
Que bailaban bajo el sol.
Me miraste con esos ojos verdes,
Y mi cabeza tocó la faz de la tierra
Radiante de felicidad.
Me tomaste entre tus manos
Y caímos en otro plano.
Tu hermosa risa
Se escuchaba en todos lados.
Pasamos el resto de la tarde
Grabándonos frente al televisor.
Captando cada conversación,
Cada cigarro que consumíamos.
El silencio que hubo entre nosotros
Dejó de serlo definitivamente.
Nos perdimos bajo las hojas del colchón.
Era algo perfecto,
Todo el día lo fue.
Sé que eres feliz en el mundo real,
Pero yo te prefiero
Libre y llena de vida
Como en mi sueño.

...


2)Me gustan los atardeceres nublados,
Que nadie más aprecia.
Me gustan las serpientes que caminan sobre tacones…

Existir.

Ya no existen los días,
En que no quiera parar de escribir.
Ya no existe un solo lugar,
Algo estático.
Ya no existe calma,
En la canciones que escucho.
El cambio de escenarios es constante en mi cabeza.
La diversidad de acordes es mágica.
Ya no existe la soledad,
En el sonar de los bombos.
Las teclas del piano,
Se distribuyen por mis manos.
Algo maravilloso sucede.
Ya no existe la falta de aire en mis oídos.
Y ya no existen las flores que tratan de sobrevivir,
Sólo viven.
Felices.
Como siempre debería haber sido.

Vida.

Las escaleras son infinitas.
Para llegar al lugar,
En donde los arboles son hermosos,
Con forma de saltamontes enfurecidos,
Que parecen no quitarme la mirada.
Siento el paso de las hormigas,
Que se marchan con una sonrisa en sus caras.
El viento susurra:
No caigas, no caigas.
Traté ponerme de píe,
Pero caí instantáneamente.
Apareció un ave hermosa,
Desde la tierra,
Con destellos azules,
Penetrando en mis ojos.
En el fondo,
Se aprecia un tumulto de flechas,
Que atravesaron al pájaro,
Dejando sólo una pluma caer en mis manos.
Es lo único que pude rescatar,
De aquella muestra perfecta de vida.

Cuarto.

Volando entre los conocimientos,
Encontré algunos,
Que podría inyectarme a mis venas directamente,
Para perderme en un sueño,
Y al despertar encontrarte ahí.
Suave como siempre.
Reflejándote en los espejos,
De este cuarto sin salida.
El mismo rito de siempre.
Navegar por lugares vacíos,
Con gente que no conozco.
El mar se abrió entre mis manos secas,
Al igual que mis labios,
Secos por el viento.
Las manos se agitaron,
Para tocarte y saludarte,
Con un beso en la frente.
Floreciste dentro de los campos azules,
Esos malditos campos que alguna vez encendiste.
Me pierdo en el pasto,
Y salto de vuelta.
Volviendo a pensar,
En la alucinación total.

Veloz.

Me voy quemando,
Como el último cigarro de la noche.
Desplomándome en mi cama,
Teñido por el frío.
Las ramas golpearon mi ventana.
Unos ojos gigantes se posaron sobre mí,
Rojos y nublados.
Posee una estructura felina.
La acaricio por un momento.
Se queda a mi lado abrigándome,
Con su sonido particular.
A lo lejos,
Escucho ladridos,
Que la buscan con desesperación.
Me habla al oído,
Pidiéndome ayuda.
La aferro a mi cuerpo por inercia.
La noche es larga,
Y las cosas afuera avanzan muy rápido.

...

1) Me gusta caminar entre luces,
En donde existe la vida.
Me gustan las mujeres con aromas dulces...


Ojo marino.

Ella recorre el mar,
De playas paradisíacas.
Su pelo es azul,
Moviéndose al son de las olas.
Sus piernas van creciendo cada vez más.
Aprecio su rostro,
Un poco raro quizás.
Piel pálida por la luz del satélite.
Una lluvia de estrellas se posa en sus ojos.
Su boca, lo más hermoso que recuerdo,
Sabía a delfines danzantes,
Tratando de capturar a su presa.
Flotó una vez más,
Emergiendo sus pechos lunares,
Sin punto de gravedad.
El centro se abrió,
Disparando una miel a mis manos,
Tenía un sabor mágico,
Algo alucinante,
Que se apoderó de mi cabeza.
Apreté sus manos y su cuello,
Acabando con ella,
En el primer intento sin luz.

Luz.

Llegaste hasta el fin del mundo,
Y al regresar, te veías diferente,
Tenías algo, no lo sé.
Te veías hermosa,
Igual que antes, pero aún más.
Te besé en esa boca que me encanta,
El sabor a frutas tropicales recorrió mi interior.
Abrí mis ojos para contemplarte,
No quería dejar de hacerlo,
Nunca más.
Estabas rodeada de colores vivos,
Colores que no sabía que existían hasta que te conocí.
Toqué tu mano,
Y volvieron las danzas de medusas,
Esas que me hacían relajar y volar a la vez.
Nos entrelazamos,
Y caímos en el fondo del mar golpeando las rocas.
Los cristales entraron en nuestros cuerpos,
Los cristales del Sol.
Esos que hacen que tu sonrisa recorra kilómetros,
Y descanse tendida en los campos amarillos.
El viento retumba en mí de vez en cuando,
Las partículas recorren mi pecho,
Hasta llegar al tuyo.
Un aroma de fantasías envolvió el ambiente.
Nos perdimos por un momento,
Saltando por el manto de estrellas,
Hasta llegar a la Luna.
Desde aquí todo se veía tan lejano y pequeño.
Me hundí en el piso,
Hasta llegar al centro.
Te agarré por la cintura para hacerte girar.
Tu risa, otra vez.
El corazón se acelera,
Nuestros corazones unidos en uno solo.
Cerré mis ojos por un momento,
Y tu cuerpo se transformó
En suaves nubes de algodón.
Pensé que esto podría tener un fin, pero no.
Es igual a como solía ser,
Sólo que esta vez,
Han cambiado los escenarios,
Y la luz que nos guía por el sendero de las emociones.

Bosque.

Pirámides de estaturas insignificantes.
El suelo se pierde bajo la tierra.
Es firme, muy firme.
Pero los malos no saben como pisar.
Corren entre ellos,
los espíritus de la muerte.
Destellos en el ancho del cielo.
Voces bajan, voces suben.
Me estoy acercando,
pero los árboles me lo impiden.
Corrí por un momento,
creí haberlos dejado atrás,
pero el Sol me iluminó,
otra vez.
Sangré en ellos.
Las partículas de mi rostro,
las arrastro el viento
Eso fue,
lo que me arrojo lejos de aquí,
una vez más.