Ríos.

El simple flujo de este río, que se detendrá en algún momento, siempre pasará por etapas más bellas que otras, que quedarán retratados en los ojos de todos cuando éste pare su curso. Mirarás atrás con el tiempo, pensando en volver, tratarás de saborear esos pasos hasta que tu tristeza aguante. Mi pecho inflado de orgullo por verte correr y salir adelante sin importar lo que los demás piensen de que esta bien o mal, de todas formas a mi me agrada como sea. Son pequeñas marcas que se transforman en obras de arte de la vida, un rasguño sin cicatrizar, una quemada del vicio que nos envuelve, una marca de lápiz labial mezclada en los labios fríos, una mancha del pasto que rodamos. Siempre he pensado que las cosas duran el tiempo que tengan que durar, que el destino hace lo suyo, en cierta parte es verdad, por que aún no sé como llegaste, te fuiste y volviste. Por otra parte uno dirige el rumbo que toman las cosas, decisiones vitales, tal vez, equivocaciones extensas. Sea como sean las cosas, nunca pararé de pensar que esto podría ser eterno, lamentable o afortunadamente me parezco cada vez más a un soñador, aunque mi personalidad poco me acompaña y mis cambios de humor se rehúsan a salir por la ventana. Te cuidaré, cuidaré tus gustos, tu forma de ser para que no cambie nunca, cuidaré esas manos, cuidaré esa sonrisa, cuidaré de ti. Para que el simple flujo de tu río se detenga mucho más allá que el mio.

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