Se internó en el tiempo.
Cuando recordó a la caballeros
Que luchaban por los prados.
Vestían trajes azules
Que arrastraban por el piso húmedo.
Parecían destellos
Perdidos entre el viento.
Su galopar se aceleraba
Y se esfumaba como polvo de nubes.
Ellos recorrieron los planetas
En busca de nuevas aventuras.
Se quemaron
Con los anillos de Saturno
Para no dejar de sentir
El calor de la vida.
Sus pasos nunca dejaron
De sentirse.
El eco nunca dejó de sonar
En la historia.
En colaboración con: Felipe Antonio
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